La comprensión de cualquier enfermedad supone un elemento fundamental a la hora de buscar terapias o tratamientos para combatirla. Sus implicaciones son muy diversas: desde la aportación al paciente de un conocimiento más amplio de su propio estado de salud para gestionar mejor su bienestar, hasta la posibilidad de desarrollar nuevos tratamientos, estrategias de detección temprana o de prevención.
En el caso del cáncer de pulmón microcítico, una enfermedad agresiva asociada a menudo con el tabaquismo, hasta el momento la comunidad científica ha trabajado sobre la base de que este tipo de cáncer partía de las células pulmonares especializadas o neuroendocrinas.
Sin embargo, un nuevo estudio realizado por investigadores de la Universidad de Duke1 recogido por la revista Nature2 revela que las células madre basales (que tienen la capacidad de regenerar múltiples tipos de células pulmonares) pueden dar lugar a tumores tanto en la forma neuroendocrina clásica como en formas más agresivas de cáncer de pulmón microcítico.
Para llevar a cabo este trabajo, los investigadores han empleado ratones modificados genéticamente, organoides tumorales en 3D y un amplio conjunto de datos de tumores de cáncer de pulmón de células pequeñas, de casi un millar de muestras.
A lo largo de la investigación, han logrado descubrir que los tumores más agresivos se desencadenan cuando se introducen cambios genéticos en las células madre basales, no en las células neuroendocrinas, hecho que supone un cambio fundamental en la comprensión de la enfermedad.
Gracias a este descubrimiento, que arroja nueva luz sobre la patología, la investigación puede explorar nuevas estrategias para prevenir la enfermedad antes de que consiga superar las barreras del sistema inmunológico y se propague.
Tal y como recoge el estudio, este modelo revela por primera vez la complejidad de este tipo de cáncer, hecho que permite estudiarlo y combatir sus variantes más agresivas.
A través de una técnica de etiquetado de células individuales, denominada código de barras de linaje, el equipo de la Universidad estadounidense rastreó la evolución de las células con el paso del tiempo y descubrió que las células de cáncer de pulmón microcítico pueden cambiar de forma a través de un proceso llamado plasticidad celular. Este proceso consiste en la capacidad de una célula de modificar su identidad en respuesta a determinados estímulos, y adoptar un fenotipo y función nuevos.
Este hecho ayuda a explicar por qué la enfermedad resiste a los tratamientos y busca abrir así la puerta a nuevos enfoques para bloquear su transición a un cáncer agresivo.
En opinión de los investigadores, este descubrimiento permite crear en laboratorio modelos precisos de cáncer de pulmón de células pequeñas en su variante más resistente a los tratamientos para avanzar en la detección temprana y en el abordaje de nuevas terapias dirigidas.
Las herramientas permiten explorar de qué forma interactúa el sistema inmunológico con las células madre basales antes de convertirse en un cáncer agresivo e incluso frenar el avance de la enfermedad de forma precoz.
- DukeHealth. [Internet]. Disponible en: https://corporate.dukehealth.org/
- Nature. Basal cell of origin resolves neuroendocrine–tuft lineage plasticity in cancer. [Internet]. Disponible en: https://www.nature.com/articles/s41586-025-09503-z